En el corazón de Chivilcoy, Chacra 64 nace como un proyecto agroecológico que desafía los paradigmas convencionales de producción alimentaria. No somos solo una huerta; somos un ecosistema vivo donde la agricultura regenerativa, el respeto por los ciclos naturales y el compromiso comunitario se entrelazan para crear alimentos que nutren el cuerpo, el alma y el planeta.

 

"La agroecología no es una técnica, es una ética de cuidado."

 

 

Nuestro Compromiso Agroecológico

Trabajamos bajo los principios de la agroecología, un enfoque que entiende la tierra como un ser vivo y no como un recurso infinito.

  • Cero químicos sintéticos: rechazamos el uso de pesticidas, herbicidas y fertilizantes de síntesis química.

  • Biodiversidad como pilar: Rotamos cultivos, asociamos especies y creamos hábitats para insectos y polinizadores.

  • Suelo sano, alimento sano: Utilizamos abonos verdes, compost y microorganismos nativos para mantener la vitalidad de la tierra.

 

 

Agricultura Regenerativa: De Extraer a Regenerar

La agricultura regenerativa es un enfoque revolucionario que va más allá de la sostenibilidad. Mientras la agricultura convencional extrae nutrientes y la orgánica se limita a "no dañar", la regenerativa activa procesos naturales para devolverle la vida al suelo y recuperar su capacidad productiva de forma natural.

Vamos más allá de lo sostenible. Regeneramos:

  • Capturamos carbono en el suelo mediante prácticas como el mulching y la siembra de cultivos de cobertura.

  • Manejo holístico del agua: Cosechamos agua de lluvia y usamos riego controlado para maximizar cada gota.

  • Resiliencia climática: Diseñamos sistemas diversificados que resisten sequías, inundaciones y plagas sin dependencia externa.

 

 

 

El Valor Natural de Nuestros Productos

Cada verdura, fruta o mermelada es el resultado de un proceso lento, consciente y libre de atajos:

  • Sabor auténtico: Maduración natural al sol, sin acelerantes artificiales.

  • Nutrición densa: Alimentos ricos en minerales y vitaminas gracias a suelos vivos y equilibrados.

  • Trazabilidad total: Sabés exactamente quién, cómo y dónde se cultivó lo que consumís.

 

Productos frescos y elaborados que celebran las estaciones del año.